Bar Restaurante Gran Sol – Disfruta Cangas
Si vas a la playa de Nerga, desde el pequeño aparcamiento frente a la entrada a la playa verás a mano derecha, un poco más arriba una terraza sobre la arena, enfrente de un local con el letrero Gran Sol.
Gran Sol es un restaurante de playa y el sueño, el proyecto personal de Jordi y Jacqueline, dos amigos a los que aprecio por su generosidad y simpatía.
Durante años desarrollaron negocios de éxito en Holanda, el útlimo 6 restaurantes en el centro de Amsterdam y La Haya. La pandemia y los cambios hacia el teletrabajo les dejaron sin clientes y sin negocio.
Tuvieron que empezar de cero.
Decidieron hacer el camino de Santiago y al llegar a Galicia, el azar les trajo hasta Cangas. Les encantó el lugar.
Después de otras experiencias en hostelería en Cangas, tuvieron el sueño de tener algún día el restaurante Gran Sol, hoy es una fantástica realidad para ellos.
Jordi y Jacqueline son una pareja alegra y amistosa, muchos de sus clientes acaban siendo amigos, como yo, por ejemplo.
Jacqueline además de ocuparse de la cocina ofrece clases de Yoga en la misma playa de Nerga, experiencia que recomiendo. He hecho yoga con su grupo en la playa paradisíaca a primera hora del día y he visto saltar ante nosotros varios delfines en el mar. Una de mis mejores experiencias con el yoga.
(En invierno o con mal tiempo las imparte en un local en Donón. Si te interesa la actividad, contacta en Gran Sol.)
Después, tomar un café con las famosas tostadas de tomate, aceite virgen y especias en su mítica terraza al sol, es u broche de oro con el que puedes empezar el día.
La terraza de Gran Sol es un lugar mágico. Con las dunas del espacio natural protegido de Nerga-Barra enfrente, con el sol como protagonista muchos días, un gran sol que caldea la terraza y la playa desde que sale hasta la puesta en el monte cercano a Cabo Home. Una experiencia que merece la pena vivir.
La buena música, ( buenas playlist suenan siempre aquí) y las actuaciones frecuentes en vivo son otro de los atractivos y elementos diferenciadores de Gran Sol. Músicos, djs, cantautores, alegran muchas veladas y mediodías en este acogedor local.
El interior del local tiene una energía especial, acogedor, cálido, alegre, con una iluminación suave y la compañía de la chimenea en días de frio, y con la exposición permanente de los objetos de artesanía de una amiga de la pareja.
Es un lugar en el que creo que te sentírás bien, desde luego bien atendido.
Jordi me cuenta que ellos ofrecen en su local lo que a ellos les gusta, y atienden de la forma que les gusta ser tratados, con amabilidad, cuidando los detalles, deseando que sea siempre una buena experiencia para sus clientes. Sé que lo consiguen.
En cuanto a la carta, es diferente a la que puedes encontrar en otros locales de la zona o de Cangas, no pretenden competir en lo que otros hacen bien, sus especialidades son pocas, con productos locales que compran en Cangas, con pan de Cangas, pescado de Cangas, productos locales de gran calidad escogidos con cuidado, como si fuesen para su propia familia.
La carta es sencilla, con platos que hacen bien y pueden ofrecer diariamente en poco tiempo: los más exitosos sus ensalada de cecina, el pescado al horno con especias, la hamburguesa, de ibérico, y para mí, también sus deliciosas tostadas.
Simplemente tomarse algo, lo que quieras, en su terraza, al sol, atendidos de la forma que ellos lo hacen, con el espectáculo natural de las dunas de Nerga, el mar y las Cíes al fondo, es una de las mejores experiencias que puedes tener. Lo hago a menudo. Lo recomiendo.
Cada vez que voy a Gran Sol y hablo con ellos, aprendo. El valor de la ilusión, del coraje y el amor de una pareja, ilusionados, con sueños, y que disfrutan de Cangas hasta el punto,
Que han decidido, sin dudarlo, que quieren quedarse a vivir aquí.
Recomiendo Gran Sol, recomiendo a Jordi y Jacqueline. Una pareja, un lugar muy especial
Fernando Simòn Marta.
























